"Cuando la canción encuentra su destino"
El misterioso viaje de una melodía grabada en soledad hasta convertirse en la banda sonora de miles.
Una pieza musical grabada en la más absoluta soledad de mi estudio es como una botella lanzada al océano: no sé en qué playa remota terminará varando ni quién abrirá el mensaje escrito en su interior. El viaje de una melodía desde el acorde inicial hasta el momento en que se convierte en la banda sonora de un desconocido es un misterio fascinante. Ver que un tema instrumental nacido de una crisis personal resuena con idéntica intensidad en el corazón de alguien al otro lado del mundo confirma que la música posee una autonomía propia y sagrada. Una vez publicada, dejo de ser el dueño exclusivo de la obra para convertirme en un simple testigo emocionado de cómo ésta cobra vida propia en las manos de la comunidad.