"El idioma compartido de las lágrimas"
Una emoción pura que no necesita traducción ni explicación para conmover a dos almas distantes.
Existe un idioma universal que no requiere diccionarios ni gramáticas complejas para ser comprendido de inmediato en cualquier rincón del planeta: el llanto compartido de la emoción pura. Ya sea por una alegría desbordante o por una pérdida devastadora, las lágrimas desactivan las barreras idiomáticas y me devuelven a mi condición más frágil y genuina. Cuando una pieza musical logra arrancar ese nudo en la garganta, se produce un fenómeno de comunión mística entre el autor y quien escucha. No hace falta conocernos en persona; basta con sintonizar la misma frecuencia del dolor o del alivio. El arte que no conmueve hasta los cimientos es meramente decorativo. Busco siempre ese punto de fricción donde la sensibilidad roza la herida y la transforma en bálsamo curativo.