"La música como refugio cotidiano"
Gracias a los miles de vídeos en TikTok compartiendo sus historias, comprendí que estas canciones ya no me pertenecen solo a mí.
Durante las últimas semanas, leyendo los miles de vídeos y mensajes que la comunidad comparte en TikTok, comprendí una verdad transformadora: estas canciones ya no me pertenecen exclusivamente a mí. Se han convertido en el hogar temporal, en el abrigo invisible de quienes cruzan tormentas silenciosas en su día a día. Ver cómo un arreglo melancólico acompaña el trayecto en autobús de alguien, el café matutino de una enfermera o el desvelo de un estudiante, redefine por completo el sentido de crear. La música deja de ser un monólogo solitario para convertirse en un pacto de complicidad y consuelo. Saber que este refugio sonoro sirve de trinchera contra la dureza del mundo es el combustible más puro para seguir componiendo y escribiendo con el corazón abierto de par en par, sin corazas comerciales.