"La luz ámbar de las lámparas de estudio"
El tono cálido que baña los borradores cuando el día cede su lugar a la creación reposada.
Cuando el sol se oculta y las luces generales de la casa se apagan, enciendo la pequeña lámpara de sobremesa con pantalla ámbar que ilumina mi mesa de trabajo. Ese tono dorado y cálido transforma por completo la atmósfera de mi estudio, creando un perímetro de concentración y seguridad frente a la oscuridad exterior. Bajo esa luz suave, mis borradores adquieren un relieve diferente y las notas musicales parecen flotar con mayor fluidez en el aire. Es un código lumínico ancestral que me retrotrae a las hogueras primitivas donde los clanes se reunían a narrar mitos para conjurar el miedo a la noche. Continuo haciendo exactamente lo mismo a través de mis composiciones y libros.