"El susurro del viento en la ventana"
Una melodía natural que se filtra en la habitación y acompaña la inspiración nocturna.
Las madrugadas de primavera traen consigo un sonido sutil y continuo: el viento agitando las ramas y colándose a través de las rendijas de mi estudio. Esa fricción invisible constituye una de las mejores líneas melódicas de la naturaleza, una música ambiental creada sin partituras previas pero dotada de una sensibilidad apabullante. A menudo, apago la mesa de mezclas y me limito a escuchar ese concierto nocturno, intentando capturar su cadencia caprichosa para incorporarla de manera inconsciente a los arreglos de mis nuevas composiciones. La inspiración no reside únicamente en los libros sesudos; está flotando permanentemente en el aire, esperando que afine mi sensibilidad para percibirla y traducirla en arte.